Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.

Eduardo Galeano

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martes, 21 de mayo de 2013

¡SONRÍE!

¿No encuentras motivos para sonreír? ¡No importa! 
Si la sonrisa no viene a ti, ve tú a la sonrisa. Ya verás cómo vas a conseguir sentirte mucho mejor.
Angélica Romo  (muchas gracias, Angélica) nos lo cuenta así de bien:
 OS PROPONGO UNA ACTIVIDAD. Aunque me consta que a muchos no os hace ninguna falta.

ACTIVIDAD: BOLÍ ENTRE LOS DIENTES:
Procedimiento:
Cogemos un boli y nos lo ponemos entre los dientes.
Objetivo:
Explicar que al sonreír, aunque sea de manera artificial activa los músculos zigomáticos en la comisura de los labios y hacia los pómulos. Este movimiento muscular envía una señal al cerebro que activa la segregación de endorfinas. Experimentos científicos muestran como sonreír o contemplar sonreír activa las defensas, equilibra los hemisferios cerebrales y tonifica todo el organismo. Incluso la sonrisa construida artificialmente por uno mismo produce efectos beneficiosos. Con solo mantener 15 minutos la sonrisa aunque sea artificial, el organismo entra en un proceso complejo bioeléctrico que acaba floreciendo en otra percepción de si y el entorno.

La sonrisa generada artificialmente termina convirtiéndose en una sonrisa auténtica. En la risa participan todos los principales sistemas, muscular, respiratorio, nervioso, cardíaco, cerebral, digestivo, aumentando la salud en general y proporcionando una relajación profunda.

domingo, 19 de diciembre de 2010

DAR ESQUINAZO A LA TRISTEZA

Seguro que sabes qué es la tristeza o al menos cómo se manifiesta. La tristeza puede hacernos llorar, nos roba las energías, nos impulsa a buscar la soledad, afloja nuestro cuerpo, pone sus signos inconfundibles en nuestra cara y nos quita las ganas de todo. ¿Y nuestro corazón? Tan dolorido y cansado se vuelve que apenas sentimos sus latidos. ¿Y nuestro cerebro? Se llena de pensamientos negativos que nos ponen aún más tristes. ¿Y nuestros sentidos? Ellos se centran en percibir el lado más negativo del mundo (ya nos lo explicaba Pablo Motos).
La tristeza nace del vacío. Tiene que ver con un sentimiento de pérdida o frustración. Nos pone tristes perder algo o a alguien que queremos. Nos pone tristes no conseguir algo o alguien que deseamos mucho.
Pero siempre podemos elegir no instalarnos en la tristeza, no acomodarnos en ella como si fuera inevitable. ¿Cómo lo hacemos?
Empecemos por no alimentarla, porque si la alimentamos crecerá hasta no dejar ni un huequecito para ninguna otra cosa. Y sigamos por administrarle antídotos: buscar compañía, ponernos en acción, aunque nos cueste (hacer esa tarea que habíamos postergado, pasear, por ejemplo); cortar los pensamientos negativos y tóxicos; empeñarnos en encontrar a nuestro alrededor los colores que el mundo parece no tener cuando estamos tristes.
Podemos dar esquinazo a la tristeza, porque nuestras emociones no proceden del exterior, sino que nacen de nosotros mismos. Por eso podemos intervenir en ellas. Vamos a hacer un ejercicio muy sencillo: escucha esta canción de Pedro Guerra que habla sobre el vacío, la pérdida y la frustración. Mientras la escuchas, cierra los ojos, concéntrate y piensa en alguien querido que ya no está contigo:
Quien no se haya puesto al menos un poquito triste que levante la mano.
Si este ejercicio tan simple ha provocado tu tristeza, piensa que es posible hacerlo al revés, o sea, combatir la tristeza con una canción alegre. Que sí, de verdad. Prueba a hacerlo la próxima vez que te sientas triste. Encontrarás Canciones para Cantar en la barra lateral. Si la tristeza llega, elige una de ellas y, además, intenta cantarla. ¿Que cantas fatal? Mejor aún, así te dará la risa, que es el mejor antídoto contra la tristeza.

sábado, 18 de diciembre de 2010

SAWU BONA

Me cruzo contigo en el pasillo: te miro, pero no te veo. Te tengo frente a mí, me hablas: te oigo, pero no te escucho. ¿No nos pasa esto a veces? ¿A que sí?
Lo peor es que casi nunca nos damos cuenta de que nos está ocurriendo y no somos conscientes de que, mientras hacemos eso, nos estamos perdiendo a la gente que nos rodea. Os proponemos un ejercicio para estas fiestas, en las que vamos a compartir mucho tiempo con familiares y amigos: veamos y escuchemos. Podemos hacer un ejercicio consciente y voluntario para que nuestros ojos y nuestros oídos no se pierdan  detalle. Ya nos lo contaremos a la vuelta de vacaciones.
Para saber más sobre el tema, pincha en el enlace de abajo:


Diego Torres - Sueños (Con Julieta Venegas)