Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.

Eduardo Galeano

sábado, 11 de diciembre de 2010

EL CÓDIGO DE CORTESÍA

¿Cortesía? ¡Huy, qué cosa más antigua! Parece que para practicarla tuviésemos que volver a los tiempos del corsé y el sombrero de copa. Hay quien incluso cree que la cortesía está reñida con valores democráticos tan esenciales como la libertad. 
Como elaborar un código de cortesía para nuestro centro será una de nuestras próximas tareas, vamos a empezar por examinar el caso del Ayuntamiento de Mota del Cuervo, que intenta implantar la buena educación, la amabilidad y la cortesía entre sus vecinos mediante una ordenanza municipal. Algunos criterios que la ordenanza recomienda a la hora de poner en práctica los códigos de cortesía serían los siguientes:

1) Es preciso aplicar las normas con flexibilidad a los distintos contextos, alejándose tanto del pasotismo que todo lo permite como del puntillismo que todo lo condena.
2) La confianza o el cariño no deben servir jamás de excusa para la falta de delicadeza hacia los más cercanos. Que el afecto ofrezca más y no menos que el respeto.
3) No basta ser cortés para ser buena persona, pero no se puede ser buena persona sin ser cortés.
4) No nos limitemos a cumplir con frialdad la letra de la norma sino, a ser posible, pongamos un poco de corazón en ello. La cordialidad sin servilismo es el alma secreta de la cortesía.
5) No debe eximirnos del cumplimiento de una norma su incumplimiento por parte de los otros. Demostramos así nuestra dignidad personal, nuestra categoría moral y el respeto que nos profesamos a nosotros mismos.
6) Todos y cada uno de los que formamos parte de la comunidad tenemos el deber de promover la aplicación de estas normas en nuestro entorno –predicar con el ejemplo–, y corregir con firmeza y amabilidad su incumplimiento.

Algunos enlaces de interés

Buenos modales en Mota del Cuervo
 La cortesía: microfísica del respeto
Un código de cortesía

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